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Festival ambiental en la Mercè de Barcelona (2009)

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El taller de vermicompostaje transformaba el rechazo de los gusanos, en curiosidad y respeto.
La manifestación de pingüinos pretendía motivar compromisos ambientales entre los participantes.
La muestra iBici fue un punto de atracción, sobre todo para adultos y familias.
Insectos zumbadores en construcción.

A pesar de la crisis, o mejor dicho, porque hay que encontrar el camino para salir de la crisis, los contenidos ambientales van tomando más protagonismo en las Fiestas de la Mercè 09 de Barcelona (26 y 27 de septiembre 2009). El hilo conductor que reunía actividades en el gran parque verde de la ciudad, se relacionaba con el origen del edificio del Museo de Zoología, El Castillo del Dragón de Tres Cabezas, y la visión de un parque virgen, la naturaleza primitiva en estado puro.

Por este motivo los talleres ambientales para niños, jóvenes y adultos que este año se han presentado en el parque, iban acompañados de fieras, animales, figuras y atracciones mágicas que sorprendían a los visitantes, y también de una programación de jazz.

La Fundación Tierra ha vuelto a ser la encargada de organizar seis talleres de contenido ambiental que han sido disfrutados por miles de personas de todas las edades, pudiéndose llevar a casa un buen recuerdo y esperamos, que un pequeño empujón y motivación para seguir avanzando hacia un modelo sociocultural más sostenible.

Los talleres de este año también se han vinculado a resaltar la sabiduría de la naturaleza, y la inteligencia de aprender a vivir sin dañarla. En este sentido, los visitantes del parque han podido encontrar un taller sobre vermicompostaje, "El menú de la tierra", una actividad fascinante que ha enseñado a grandes y pequeños cómo la tierra trabaja de forma circular sin saturar de residuos su entorno, como hacemos los humanos. Los participantes podían ver y observar en funcionamiento un vermicompostador, y después podían poner a prueba sus capacidades como cuidadores de gusanos domésticos que transforman la materia orgánica en compost de alta calidad. Los participantes que lo deseaban, pudieron optar a participar en un sorteo de un kit vermicompostador: la ganadora del sorteo ha sido Mireia Blanch.

Muy interesante también ha sido el taller de biomímesis "Inspiraciones de la naturaleza", un juego que conseguía descubrir cómo la naturaleza es una fuente de inspiración para resolver nuestros problemas. El juego trataba de tumbar unos plafones donde se veía la imagen de un objeto cotidiano, después de pensar qué relación podía haber con alguna otra forma de vida. Que para nadar más rápido nos pongamos unos pies de pato, no es casual. La conclusión, conservar la biodiversidad ¡es una estrategia de supervivencia!

L'Obrador ha vuelto este año con un taller en el que los más pequeños se podían crear su insecto zumbador. Con materiales muy sencillos y ecológicos y personalizados por cada niño y niña, se componía un muñequito que atado con un cordel y haciéndolo girar de forma circular con una cierta velocidad, recreaba el zumbido de moscas y moscardones. Un sencillo y personal juguete muy adecuado en el contexto del parque.

También ha habido sitio para un taller más reflexivo sobre el cambio climático. Una manifestación de pingüinos reclamando más sentido común a los humanos, invitaba a los más jóvenes a definir un compromiso personal contra el cambio climático. Así, escribían su mensaje en la barriga de un pingüino de cartulina que ellos mismos montaban y se llevaban. Antes pero, algunos querían dejar aún más constancia de su disposición a cambiar la relación con el planeta, y se han fotografiado con su compromiso para formar parte del mosaico de gestos ambientales de yosoylasolucion.

Una gran novedad también de esta edición ha sido la presentación de la actividad "iBici. Soluciones de transporte ". Se trata de una muestra expositiva de diferentes sistemas de transporte en bicicleta; tipologías de bicicletas, complementos que aportan seguridad y comodidad, paseo en pareja y sistemas de transporte de mercancías y personas. A parte de seis plafones informativos, tres técnicos sobre bicicletas informaban y destacaban las características de cada ejemplar, y en algunos casos, se podían probar los vehículos expuestos. Esta muestra no pretende ser una recopilación de bicicletas raras, sino sistemas de transporte habituales en otros lugares, y que conviene ir incorporando en nuestros pueblos y ciudades.

Finalmente, este año se ha vuelto a contar con el siempre exitoso "Scalextric a fuerza de pedales" que aporta el Institut Català de l'Energia (ICAEN). Seis bicicletas con sus participantes correspondientes hacen avanzar con la fuerza de su pedaleo un cochecito de scaelxtric sobre un circuito. Una forma fantástica para entender, con la dinamización de los monitores, cómo podemos transformar la energía humana en electricidad, y el "coste" que tiene esta energía. La experiencia permite valorar de otra manera el uso indiscriminado de energía que hacemos constantemente.

Queremos agradecer de nuevo la colaboración y el apoyo del Ajuntament de Barcelona (Medi Ambient i l'Institut de Cultura) y el Institut Català de l'Energia por haber hecho posible que un año más sea realidad que La Mercè pueda contar con un espacio de cultura ambiental que ya creemos que se encuentra imprescindible.

Se pueden ver imágenes aquí .