Se encuentra usted aquí

Contra el cambio climático: YO SOY LA SOLUCIÓN

  • Facebook
  • Twitter
  • RSS
Logotipo de la campaña "Yo soy la solución"
Ejemplo de una imagen termográfica.
La posterbike sirve tanto para transportar material como como soporte publicitario.
Posterbike en acción.
Material de la campaña para promover acciones contra el cambio climático.
Una campaña diferente
 

El 2006 lo recordaremos como el año en que el cambio climático se hizo patente en nuestra vida social. Noticias, actividades, libros y películas nos pusieron en alerta que ya no podemos escondernos del calentamiento global. La Fundación Tierra, que promueve una nueva ética socioecológica y lo hace dando ejemplo, tuvo la oportunidad a finales del 2006 de poner en marcha una acción participativa con continuidad gracias a una ayuda institucional de la Generalitat de Catalunya y la Obra Social de La Caixa. Conscientes de esta oportunidad se diseñó una campaña de comunicación para estimular la acción ciudadana contra el cambio climático. La actividad se concibió para animar a que la ciudadanía haga gestos desde su casa suya que contribuyan al ahorro de emisiones con efecto invernadero, en definitiva, que reduzca las emisiones de dióxido de carbono o impulse las energías renovables.

 

El diseño de la campaña Contra el Cambio Climático: YO SOY LA SOLUCIÓN se basa en varios recursos. El primero de ellos es un espacio interactivo itinerante para incitar a actuar desde nuestra vida cotidiana: EXPOACT Canvi Climàtic. Este espacio de aprendizaje puede itinerar fácilmente y está disponible para entidades que lo soliciten, aunque el mismo no es barato. Los contenidos de este espacio están sólo disponibles en lengua catalana.

 

La difusión de esta campaña en la calle se hace con bicicletas-poster para que el propio medio sea el mensaje. Todos los recursos de la campaña están pensados para incitar que las personas hagan gestos en su casa contra el cambio climático o que con motivo de las reflexiones y las propuestas de esta campaña se apunten y lo compartan. Creemos que ya estamos lo suficiente saturados de mensajes de toda clase y que lo importante es la complicidad y empezar a andar como colectivo contra el cambio climático. Algunos gobiernos ya anuncian medidas por provocar el ahorro de CO2. Pero, lo más importante, es que cada uno de nosotros somos la solución.

 

Sin duda, uno de los recursos más genuninos de YO SOY LA SOLUCIÓN dispone de un espacio web dónde como si tratara de un tapiz fotográfico inmenso las personas individuales, las familias, los amigos, pueden colocar una imagen digital de su gesto. El objetivo es mantener este espacio activo hasta el 2010 para que pueda rellenarse todo el espacio previsto de 10.000 imágenes, 10.000 gestos fruto de la colaboración ciudadana, pero sobre todo, una imagen para dejar testigo público de que cada uno de nosotros puede actuar contra el cambio climático.

 

El calentamiento global es la mayor amenaza a la cual se enfrenta la humanidad y esta batalla sólo la ganaremos si hacemos un frente común y solidario. Nuestro país que ya ha superado en el 2006 más del 45 % de las emisiones permitidas por el Protocolo de Kioto y más allá de las prescripciones gubernamentales para las empresas y otros estamentos, no hay duda que necesitamos del gesto de la ciudadanía. Pero, el alma de un país es la ciudadanía activa y consciente. Conscientes de la batalla que tenemos contra el cambio climático es precisamente contra nuestros hábitos derrochadores en energía y recursos. La cultura no la hacen los gobiernos, la hacemos cada uno de nosotros cuando leemos, cuando aprendemos, cuando compartimos la sensibilidad artística.

 

Un mundo más sostenible depende de la suma de nuestros comportamientos. Los comportamientos adelantan siempre gracias al boca-oreja. Contra el cambio climático: YO SOY LA SOLUCIÓN es una campaña de comunicación para difundir ocho gestos sencillos que todos podemos hacer y que convertidos en imágenes reales de nuestra cotidianidad se visualicen como un poderoso mecanismo de ahorro energético para evitar el calentamiento global.
 

 

LOS GESTO AMBIENTALES que podemos hacer

 

El tapiz digital activo hasta el 2010 se mantiene vivo con la aportación de las fotografías de los gestos ciudadanos contra el cambio climático. Está diseñado para que sea un mosaico de 10.000 imágenes. Por esto se propone que las fotografías de nuestros gestos giren alrededor de 8 cosas sencillas que todos podemos hacer, sin menoscabar otros comportamientos como por ejemplo invertir en energías renovables, ahorrar agua o viajar menos. Los gestos que promovemos con esta campaña son:

 

-1. Iluminación de bajo consumo. Sustituir bombillas incandescentes y halógenas por bombillas fluorescentes compactas o de LEDS

 

-2. Aparatos energéticamente eficientes. Adquirir aparatos eléctricos que no derrochen energía, como los denominados energéticamente de Clase A, A+, A++ o que cumplan otros criterios d'salvo como Energy Star, etc.

 

-3. Recogida selectiva de la basura doméstica. Recoger selectivamente la basura y traer las fracciones como por ejemplo papel, envases o materia orgánica al contenedor correspondiente y el resto de valorizables el Punto Verde y ahorrar energía y contaminación.

 

-4. Climatización de bajo consumo. Seleccionar el termostato de la climatización en verano para que se mantenga por encima de 26º C y en invierno que no suba por encima de los 20 ºC además de utilizar aparatos de bajo consumo como por ejemplo las bombas de calor tipo inverter.

 

-5. Ir en bicicleta o transportes colectivos. Para recorridos de menos de 3 km la bicicleta es el sistema de locomoción más eficiente. Los transportes colectivos reducen en 4 veces las emisiones de gases con efecto invernadero.

 

-6. Conducir eficientemente. Cambiar de marcha por debajo de las 2.500 revoluciones en los vehículos de gasolina y por debajo de las 2.000 en los de gasoil puede ahorrar un 35 % de combustible.

 

-7. Consumo local. Hoy el 40 % de las emisiones son debidas al transporte de mercancías por todo el mundo. Cada vez que compramos en el barrio o compramos productos producidos localmente (fruta de comarcas vecinas en vez de otros países, carne de aquí en vez de Irlanda o Argentina) ahorramos en emisiones d'efecto invernadero.

 

-8. Viviendas con aislamiento. Ventanas y puertas pueden aportar pérdidas importantes de climatización sino están bien aisladas. El doble vidrio a las ventanas y l'aislamiento a las cajas de las persianas pueden reducir la factura energética.
 

 

10.000 buenas razones contra el cambio climático

 

El cambio climático es una realidad que ya no niegan los estamentos científicos: los glaciares de las montañas retroceden, los hielos árticos se funden, los estragos meteorológicos se hacen sentir en forma de inundaciones, sequías, tormentas y huracanes. La demanda de energía no cesa de crecer y, sin embargo, no vivimos mejor. El aumento de dióxido de carbono a la atmósfera se sitúa ya al umbral más alto de los últimos 12.000 años. Las enfermedades por razones ambientales se incrementan y la contaminación atmosférica ya mata en nuestro país a más de 16.000 personas, es decir, 4 veces más que los accidentes de tránsito. Informes de la Unión Europea señalan que para el horizonte 2025 el deterioro ambiental puede ser catastrófico. De continuar la actual tendencia la población pasará de los 6.400 millones actuales a 7.900 millones en el 2025. Incluso políticos conservadores como Al Gore señalan que el cambio climático es el peor enemigo de la humanidad por delante del terrorismo global.

 

Sólo la energía destinada a iluminación consume el 19 % de la producción global d'energía eléctrica. Las bombillas incandescentes (inventadas por Thomas Edisson hace 120 años que convierten en luz sólo el 5 % de l'energía que consumen) representan el 80 % de las bombillas del mercado a pesar de que las bombillas de bajo consumo consumen 4 veces menos por la misma cantidad de luz y duran cerca de 10 veces más, o incluso podemos ya pensar en las luminarias de LEDS que pueden reducir por 8 el consumo en iluminación y duran cerca de 100 veces más.

 

Ahorrar energía no sólo repercute en un mejor ambiente sino que también es más económico para nuestros bolsillos. Pero, hay otros muchos gestos que ahorran energía y son más eficientes. Desplazarse en bicicleta en distancias cortas, adquirir electrodomésticos eficientes o instalar energías renovables en casa son algunas de las posibilidades al alcance de todos sin demasiado esfuerzo. Pero hay más. El mundo que legaremos a nuestros hijos si continúa con las tendencias actuales no será nada saludable. Es evidente que si amamos a los nuestro no es descabellado que compartamos una imagen simpática a favor de un futuro mejor. Ser positivos nos hace sentir bien y hoy invertir en eficiencia energética, ahorro de energía y energías renovables es la mejor fórmula por luchar contra el cambio climático. Tenemos, pues 10.000 razones por luchar contra el cambio climático y ni una por no hacerlo, porque todos y cada uno de nosotros podemos hacer que nuestra vida cotidiana sea más respetuosa con el medio ambiente. Vivir con menos CO2 no es complicado e incluso puede resultar interesante.

 

La prueba del derroche energético

En esta campaña también se aprovecha de tecnologías innovadoras por mostrar que nuestros edificios derrochan energía a raudales. Perder energía significa llenar la atmósfera de emisiones tóxicas que contribuyen al cambio climático. Por hacer patente la realidad sobre el excesivo consumo de energía se emplean termografías o imágenes equivalente a las radiografías pero para los edificios. Esta tecnología basada en sensores de la radicación infrarroja se emplea precisamente en el propio sector de la construcción para detectar los defectos estructurales.

 

La termografía infrarroja capta la radiación que emiten los cuerpos y objetos por tener una temperatura por encima del cero absoluto. Esto permito hacer medidas rápidas, precisas y fiables sobre las diferentes temperaturas del objeto analizado. Los sistemas empleados, como las cámaras termográficas a manos de los técnicos de la Fundación Tierra captan y graban la distribución térmica de los edificios en tiempo real y permiten al usuario visualizar las distribuciones de calor en las fachadas. Las imágenes se analizan con un software desarrollado por valorar el valor termográfico del objeto. Las imágenes muestran las zonas de mayor temperaturas que es por dónde se fuga la energía. Si una radiografía de los pulmones puede sensibilizar a un fumador de dejar el tabaco, la termografía de los edificios puede ayudar a que tomemos conciencia de la cantidad de energía que perdemos por una construcción arquitectónica sin criterios ambientales. El derroche de energía no se limita a los edificios y el resultado es que en el Estado español hemos incrementado en más del 45 % las emisiones con efecto invernadero permitidas por el Protocolo de Kioto o lo que es lo mismo que nuestro país es el que consume más energía por unidad de producto, en definitiva, que tenemos una economía altamente ineficiente.