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Fomento de la energía solar en el ámbito educativo con los hornos SOUL (2006)

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El horno SOUL montado, con orientación de verano e invierno.
Michael Götz dirigiendo uno de los talleres de montaje de los hornos.
Proyecto realizado con el soporte institucional de la Generalitat de Catalunya.
Miembros de entidades receptoras de los hornos mostrando los platos acabados de sacar de los hornos solares.
El horno solar en una escuela, funcionando y acompañado de l mural explicativo compuesto por los alumnos.

La preparación de alimentos con energía solar es una de las principales herramientas de la Fundación Tierra para acercar al público las energías renovables. La dilatada experiencia en este campo y el hecho de organizar eventos como el Encuentro Solar ha permitido conocer a muchas de las personas implicadas en el diseño de hornos y cocinas solares. Para animar a las entidades educativas y de ocio en el uso de la energía solar se valoró emplear los kits para construir hornos ultraligeros diseñados por el experto suizo Michael Götz. El hecho que este kit precisara de habilidades manuales para su montaje así como su gran portabilidad facilitaron plantear un proyecto de promoción de esta tecnología solar entre las entidades juveniles. La excelencia del diseño de estos hornos solares y su utilidad preparando recetas culinarias hace que este horno solar ultraligero sea una valiosa herramienta pedagógica para escuelas y entidades de formación en el tiempo libre que realicen excursiones o acampadas. Este proyecto fue llevado a cabo con un convenio con el Departament de Medi Ambient i Habitatge de la Generalitat de Catalunya el cual permitió desarrollar un proyecto muy participativo e interesante cuyo objetivo era el de montar 100 hornos solares y que estos fueran utilizados en demostraciones públicas programadas.

Una pequeña gran máquina auto-construida

Los hornos solares de Michael Götz fueron bautizados como hornos solares SOUL (Solar Owen UltrLight). Se contactó con el diseñador para que preparara el material para 100 hornos solares que llegaron en Barcelona en abril. Estos hornos solares se comercializan como kits con piezas preparadas listas para montar. El proyecto quería aprovechar esta oportunidad del montaje para convertirla en una excusa que permitiese conocer más a fondo el funcionamiento del horno entre los participantes a la vez que valorasen la calidad de los materiales. Los materiales de este horno son: el aluminio procedente de planchas de impresión offset tanto en el revestimiento interno como en la tapa que sujeta el reflector, madera FSC para el esqueleto del horno, lana de oveja como material aislante, pintura anticalórica para conseguir el efecto de acumulación sin problemas de fusión o volatilización con la temperatura, cristales potenciadores del efecto invernadero dentro del horno y tela de cordura para el envoltorio del mismo.

Aprender experimentando

El proyecto se difundió entre entidades del asociacionismo juvenil y de las que participan en la Agenda 21 de Barcelona, así como entidades de educación ambiental, centros de divulgación ambiental, etc. Entre abril y mayo se realizaron unos talleres del montaje de los kits con las entidades que se habían inscrito para participar en el proyecto. Los equipos participantes estaban muy motivados y con sus propias herramientas se dispusieron a montar su horno solar bajo las indicaciones de Michael Gotz y miembros de la Fundación Tierra. El horno se repartió de forma gratuita, pero a cambio se pedían unos compromisos: participar en el montaje y asistir ya con el horno montado a un taller de práctica de uso. Los talleres fueron muy provechosos, ya que los participantes pudieron entender el porqué de la selección de los materiales, y los principios físicos del funcionamiento de su horno solar. Los participantes desarrollaron habilidades manuales de bricolaje, y consiguieron montar su propia máquina para cocinar con el sol. Un ingenio elaborado con materiales de calidad y ecológicos. El compromiso exigía participar en una concentración con todos los hornos solares en el Festival Solar organizado por la Fundación Tierra en septiembre en el marco de las fiestas de la ciudad.

El kit iba acompañado con un manual de montaje y uso del horno. En ese manual se podían observar los diferentes pasos para montar el horno solar, pero también cómo utilizarlo de la mejor forma a la práctica, aprovechando al máximo sus posibilidades. Finalmente, una selección de recetas culinarias aportaba alguna ideas de como preparar diferentes alimentos con consejos sobre los procesos y los tiempos de cocción.

Objetivos

- Fomentar las tecnologías solares en usos alimentarios en el sector educativo (formal y no formal).
- Descubrir los principios del efecto invernadero y construir una máquina práctica para la cocción solar para el uso de entidades educativas.
- Dar a conocer la cocción solar y facilitar un instrumento para su práctica en actividades de las entidades.

Un proyecto participativo bien valorado

A parte del taller de montaje, fueron muy interesantes las actividades de formación práctica con los hornos. Se convocaron dos encuentros para usar los hornos solares en espacios públicos (el parc de Montjuïch, el parc de la Ciutadella y el parc del Forum, en Barcelona). Los participantes trajeron su horno solar y los ingredientes alimentarios para preparar sus recetas. En parte la actividad era también un espectáculo para los ciudadanos que paseaban por estos parques ya que se parecía una exposición de hornos cocinando todos ellos platos diferentes. Fue muy enriquecedor para los participantes ver todas las posibilidades a la vez que recibían orientaciones técnicas para sacar más provecho de los hornos. Mientras los hornos hacían su trabajo, las entidades aprovecharon para conocerse mejor e intercambiar experiencias, a la vez que tuvieron tiempo para entretenimientos varios. Por su parte los paseantes que se encontraban por sorpresa con el despliegue de hornos de colores sobre el césped perfumando el ambiente con deliciosos olores preguntaban y quedaban transformados por la experiencia. En esos talleres no sólo se sorprendían las personas que se encontraban con el montaje en aquel momento. Algunas entidades participante seran incrédulas sobre la eficacia real de sus hornos hasta que los vieron funcionar, exclamando “¡Esto funciona!”.

El éxito de este proyecto ha permitido distribuir 100 hornos solares muy portátiles que están siendo utilizados para mostrar las posibilidades de cocción que puede ofrecer el sol y transmiten una nueva cultura energética a quien los ve funcionar. Esa dinamización y esfuerzo por la cultura energética de las energías renovables, ha sido reconocida con uno de los cinco premios Premi Acció 21 que cada año otorga el Ayuntamiento de Barcelona.

Para ver más imágenes del proyecto clicar aquí.