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Vermicompostaje para entidades cívicas y educativas (2007)

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El kit de vermicompostaje VERMICASA que se monta durante el taller.
Lombrices de California, la especie que se utiliza en los vermicompostadores.
Caja de vermicompostaje VERMICASA elaborado con materiales prácticos y reciclados, uno de los elementos del kit.
Proyecto elaborado con la colaboración institucional.
Vermicompostador en funcionamiento en una escuela, donde los alumnos cuidan de su funcionamiento.

Pon lombrices a trabajar... La casa de los vermis es la campaña de sensibilización para el fomento del reciclaje de la materia orgánica en el ámbito doméstico que promueve la Fundación Tierra.

Aunque los residuos orgánicos de la comida se pueden convertir en compost, es decir, en alimento para nutrir la tierra, esta es la fracción de la basura que más nos cuesta separar selectivamente. A la gente le da pereza o mejor dicho asco separar esta parte de la basura doméstica ya que en poco tiempo se inicia la descomposición con malos olores y líquidos. Una parte del problema es que tratar con los restos orgánicos nos recuerda una realidad del propio proceso vital. Aún y así, el proceso de reciclaje de la fracción orgánica es de lo más natural y sencillo y nos acerca a los procesos esenciales de la vida. Tenemos que dejar de pensar que la materia orgánica es asquerosa.

No podemos tirar fertilidad

Algunos barrios o zonas residenciales quizá ya tienen implantada la recogida de esta fracción de basura. En este caso es fundamental no mezclar otros materiales no compostables. Contribuir a que todos los restos orgánicos se conviertan en compost para fertilizar el suelo es un hábito que todo el mundo debería incorporar. La materia orgánica es vida y se va transformando para continuar siendo vida. No son necesarias grandes fábricas, máquinas y energía para que eso sea posible. A pequeña escala hay sistemas muy sencillos que nos ayudan a ser los propios gestores de los restos orgánicos (especialmente de los restos vegetales) y conocer de primera mano los procesos que permiten su reciclaje: las lombrices de tierra.

Acoge lombrices para dar nueva vida a los restos orgánicos vegetales

La lombriz roja, Eisenia fetida, es un animalito que tiene una gran capacidad de ingerir alimentos y que una vez digeridos en su tracto intestinal deja un excremento rico en nitrógeno que lo convierte en un fertilizante fabuloso. Además el gusano rojo es un híbrido que se caracteriza por ser muy voraz y está acostumbrado a vivir en espacios pequeños. Estos fantásticos anélidos hacen posible que nuestros restos de comida sean transformados en un material fertilizante extraordinario dentro de un recipiente atractivo, al que llamamos vermicompostador. Un vermicompostador no es otra cosa que una caja preparada para criar lombrices rojas para vivir dentro de casa como haríamos como un acuario con peces de colores. Una correcta gestión del vermicompostador nos permite depositar restos vegetales de la cocina los cuales alimentan los gusanos y todo eso sin desprender olores putrefactos, sino más bien al contrario, un delicado olor de tierra de bosque húmedo.

Perder el miedo a las lombrices y reciclar los restos orgánicos

La Fundación Tierra quiere acercar a entidades cívicas y escuelas el conocimiento y las herramientas para llevar a la práctica el proceso de vermicompostaje. Por eso hemos elaborado un manual de vermicompostaje a la vez que se ha diseñado un vermicompostador, el Vermicasa, que nos permite criar los gusanos que convertirán nuestros restos orgánicos vegetales en abono. Esta campaña se ha llevado a cabo en el marco de un convenio de colaboración con el Departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat de Catalunya.

Para difundir el vermicompostaje se programan talleres formativos donde se presentará el proyecto, se formará a las personas responsables de cada entidad en el tema, y se montará un vermicompostador Vermicasa para que cada entidad pueda empezar a criar lombrices rojas con todos los elementos necesarios.

Para participar en el proyecto (vigente hasta mediados de noviembre 2007) es necesario el compromiso de participar en el taller formativo y que se cuidará el vermicompostador que se facilitará. Por lo tanto, el compromiso de cada entidad tiene que ser de responsabilizarse del vermicompostador y a continuación de la formación de todas las personas que tengan que interactuar con él. También se solicitará de los participantes que mantengan un dietario para recoger la experiencia, y que vayan mandando fotografías y experiencias con el equipo vermicompostador.

Advertimos que participar en este proyecto significa aceptar tener cuidado de los gusanos que habrá dentro del vermicompostador. En este proyecto sólo pueden participar entidades, centros escolares, entidades dedicadas a la educación ambiental, etc. No se puede participar a título particular.

También hay que decir que el mantenimiento de las lombrices es muy sencillo, y que siguiendo algunas indicaciones que ya se explicarán en el taller, se pueden dejar sin atención periodos relativamente largos (1 mes aproximadamente) en caso de ausencias. Aún y así este proyecto se propone que los beneficiarios de estos vermicompostadores y de este conocimiento se hagan eco del mensaje de reciclar los restos orgánicos vegetales de la cocina con la ayuda de la práctica del vermicompostaje. Se empieza con pocos gusanos, pero a medida que vamos añadiendo restos vegetales se irán reproduciendo. Cuantos más gusanos haya en el vermicompostador más comida o restos vegetales podremos tratar adecuadamente, aunque ellos siempre regularán la población en función del espacio y la comida. En otras palabras no se pueden detestar unos animalillos limpios, que no huelen y que participan de un proceso esencial para la vida: fertilizar el suelo.

Acabar con los tópicos

Injustamente los gusanos son considerados animales repudiables y asquerosos, cuando son unos seres vivos imprescidibles para la fertilidad de la tierra. Los talleres que ofrecemos harán cambiar la forma de mirar estos animales admirables y nos animarán a verlos como nuestras mascotas más útiles y generosas. Al cabo de unos meses nos obsequiarán con un abono natural de gran calidad que hará las delicias de nuestras plantas ornamentales o comestibles. Finalmente no podemos olvidar que el vermicompostaje también ayuda a ahorrar emisiones contaminantes asociadas al transporte de las basuras como resultado de la externalización del reciclaje urbano.

El proyecto "La casa de los vermis..."

La idea de este proyecto es incitar a 100 entidades y escuelas interesadas en participar de este proceso de formación en el vermicompostaje y recibir gratuitamente un kit para practicar el tratamiento de los residuos orgánicos vegetales con la ayuda de los gusanos rojos en la sede de su entidad.

Objetivos

- Fomentar el reciclaje de la basura en general, y en concreto de la materia orgánica.
- Dar a conocer el sistema de vermicompostaje y facilitar a entidades y escuelas formación y equipos materiales para llevarlo a cabo.
- Extender y multiplicar estos conocimientos entre los diferentes colectivos participantes y entornos cercanos.

Talleres de aprendizaje para el tratamiento de la materia orgánica en el ámbito doméstico

Se programarán diferentes sesiones de talleres prácticos para que se puedan apuntar dos personas por entidad. La duración prevista de la sesión formativa será de 2 horas y compromete a participar de todo el proceso de este proyecto.

Las 2 personas que participen por entidad deben prever que al salir del taller formativo se llevarán una caja que pesará unos 14 kg con los gusanos dentro y que por lo tanto deberán prever su transporte hasta la entidad. El vermicompostador no se podrá dejar para recoger otro día. La caja mide 42 x 33 x 32 cm y se puede coger bien, pero requiere tener presente lo que pesa y la distancia que habrá que recorrer. No es un artilugio de grandes dimensiones, pero sí que tiene un peso considerable y no se debe tumbar.

El taller constará de diferentes partes:

- Presentación del proyecto
- El vermicompostaje, explicación básica
- Montaje de la caja vermicompostadora
- Preparación del proceso e incorporación de los gusanos
- Explicación final, firma de compromisos

Los participantes en este taller han de traer un destornillador plano y papel de periódico, preferentmente sin tintas de color (1 kg. aproximadamente)

Vermicasa

El modelo de vermicompostador Vermicasa que se utilizará en los talleres ha sido diseñado por la Fundación Tierra incorporando las mejores características de diferentes modelos de vermicompostadores existentes después de la práctica del vermicompostaje en la oficina de la entidad durante diferentes años alimentando los gusanos con los restos de la comida, desayunos, etc.

La caja vermicompostadora se ha diseñado desde un principio siguiendo los criterios más estrictos del ecodiseño. Por eso se ha contado con la ayuda de una empresa líder como ZICLA , especializada en materiales reciclados y recuperados. Se han buscado materiales resistentes y aptos para su función que procedieran de la recuperación de residuos o que en su defecto, fueran materiales con una mínima huella ecológica. Además, los kits llegan desmontados y ocupan el mínimo volúmen.

Así la caja para los gusanos rojos montada tiene unas dimensiones exteriores de 42 x 33 x 32 cm. y está formada por placas de fibras de polietileno reciclado y prensado de restos de fabricación de esquís. La bandeja recolectora es de rechazo de fábrica por pequeñas imperfecciones, y las asas son de papel reciclado. La caja vacía tiene un peso de 6'5 kg, y llena puede llegar a los 14 kg.

El vermicompostador Vermicasa que repartiremos ya ha sido probado y experimentado y satisface perfectamente los requisitos que tiene que cumplir. Además, visualmente es atractivo y divertido. El Vermicasa es un elemento para tener a la vista y recordar que es la casa de nuestros amigos y que debemos cuidar de ellos de la misma forma que ellos cuidarán de la fertilidad de nuestro entorno.

Aquí se pueden ver imágenes de todo el proyecto, desde los talleres de formación a la instalación de los vermicompostadores instalados en las entidades y escuelas y el trabajo que se va realizando (fotografías con lupas en clases de ciencias, páginas webs, murales, seguimientos...)