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Jornada de voluntariado empresarial IKEA Badalona - DKV Seguros

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El equipo de voluntarios montando a destajo el mobiliario de IKEA para los domos del Rebost Vital.
Un trabajo esmerado y toda la experiencia para un montaje rápido y eficaz.
El trabajo terminado. El mobiliario montado para el domo geodésico del aula del Rebost Vital.
Foto de familia de los voluntarios que participaron en la jornada.

Barcelona, 19 de febrero de 2012.- Esperábamos un día soleado pero fue con nubes y algo fresco. La paella solar para el final del trabajo tuvo que ser cocinada con ecobrasa, ese combustible vegetal que no humea y que también es, en el fondo, energía solar concentrada. Una jornada de invierno suave ha convocado a una quincena de voluntarios de las empresas IKEA, DKV Seguros y la Fundación Tierra para trabajar en el montaje del proyecto del Rebost Vital. A las 10:30 de la mañana nos pusimos manos a la obra para montar 12 mesas de jardín, 4 mesillas, 12 sillas, 6 mesas de interior, 12 banquitos, dos armarios y dos arcones de jardín. Entre otros elementos, éste es el mobiliario que conforma parte del proyecto del Rebost Vital, donado por IKEA Badalona, además de diversas lámparas solares y utensilios de jardinería infantil.

La jornada se inició organizada por equipos y se empezaron a montar los banquitos y las mesas de jardín, para seguir con el resto a buen ritmo, y terminar de poner las últimas tuercas hacia las 14:30 h. Los destornilladores eléctricos manejados habilmente por el personal voluntario, eran dirigidos por los expertos de IKEA que comunicaron en todo momento los truquillos para un feliz montaje de todo el mobiliario.

Voluntariado empresarial

El trabajo del voluntario en algunas empresas permite que proyectos como el del Rebost Vital puedan beneficiarse de una fuerza que expresa la solidaridad de sus trabajadores, en este caso con el medio ambiente. Es de las primeras veces que la Fundación Tierra ha organizado una jornada de voluntariado ambiental de este tipo, con el objetivo de que se convirtiera también en una matinal para gozar de las buenas relaciones humanas, algo que en los tiempos que vivimos es un bálsamo.

IKEA, a través de su tienda de Badalona (Barcelona) ya había facilitado el mobiliario para el proyecto del Rebost Vital hace unos meses, pero el departamento de medio ambiente de este establecimiento apreció que las cúpulas geodésicas que lo identifican, son un proyecto que por su utilidad social inusual merecían algo más de implicación. En el centro de Barcelona, y en la terraza de la sede de la Associació de Mestres Rosa Sensat, el espacio del Rebost Vital va camino de convertirse en primavera de 2012 en un enclave único para mostrar las posibilidades de la agricultura urbana con plantas comestibles y saludables como las que promueve la Asociación Dulce Revolución .

Fundación Tierra ha podido constatar el alto grado de implicación de todas las empresas que se han empleado a fondo para hacer viable este proyecto gestado durante otoño 2011 y que contó en todo momento del compromiso de la empresa Domos Barcelona para levantar las estructuras. Las dos cúpulas del Rebost Vital basadas en la arquitectura de Samuel Bukminster Fuller, son las primeras estructuras de este tipo dedicadas a la educación ambiental, y una de ellas es la única existente en nuestro país empleada como invernadero hortícola. El ingenio que ha puesto Domos Barcelona para que funcionalmente una de ellas actue como un invernadero hortícola es de alto valor, ya que es un espacio de diez metros de diámetro y unos cinco de altura, cubierto con diferentes materiales y una ingeniosa rótula en la cúspide para facilitar la ventilación del espacio.

Paella solar para recuperar fuerzas

Así que en este espacio ambiental singular, -fruto de un convenio de Fundación Tierra con el Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Cataluña, a través del Moviment Laic i Progressista-, un mediodía de domingo de febrero de 2012, se ha servido un almuerzo de paella vegetal solar, -energía biosolar-, que ha puesto punto y seguido a una jornada de voluntariado ambiental empresarial, en la que los únicos exhaustos han sido los destornilladores eléctricos. El resto del personal ha podido reponerse con la energía aportada por casi 3 kg de vegetales, seitán y tofu de agricultura ecológica y 1,5 kg de arroz integral del Delta del Ebro. En definitiva, una jornada que testifica que, más que nunca en los momentos de crisis y de pesimismo social, las redes humanas son el más preciado bien que tenemos para recuperar el optimismo y la felicidad, la única condición para la cual está llamado el ser humano cuando vive de forma comprometida con su entorno natural y social.

Desde aquí, Fundació Terra agradece a las empresas y a todas las personas que han participado en esta jornada de voluntariado ambiental, su esfuerzo, la energía, la confianza y la ilusión en el proyecto de La Despensa Vital.
 

>> Ver la galería de fotos de la jornada.