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Colaboración con los Amigos del Padre Himalaya (2017)

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Horno solar del Padre Himalaya con los reflectores solares donados por la Fundación Tierra al fondo.
Miembros del comité científico de Amis du Padre Himalaya junto al reflector Scheffler.
Cocina solar parabólica alsol 1.4 el el sitio del Four Solaire de Sorède.

La asociación Amigos del Padre Himalaya (Amis du Padre Himalaya) tiene su sede en el pueblo francés del Pirineo oriental, Sorède. Esta asociación tiene como objetivo dar a conocer los desarrollos tecnológicos en energía solar del llamado Padre Himalaya, el eclesiástico portugués Manuel Antonio Gomes (1868-1933) quien en el año 1900 construyó en la cima de una de las montañas cercanas de Sorède un reflector solar de avanzado diseño.

El reflector del Padre Himalaya medía 5 m de diámetro y contaba con una superficie de espejos de 70 m2 y una potencia de unos 10 kW que le permitía alcanzar en el centro del foco solar, 900 ºC temperatura con la que pretendía demostrar el interés para fundir metales. Lamentablemente, este ingenioso inventor con más de 25 patentes inscritas murió en el olvido. En 1994 un historiador portugués, Javier Rodrigues, se trasladó al pueblo de Sorède buscando testimonios del reflector de Manuel Antonio Gomes. La cuestión es que en este pueblo todavía había personas que recordaban la construcción del imponente reflector del año 1900 sino que también hubo una persona, Antoine Sanchez que quedó cautivado por la figura del Padre Himalaya. Así que fundó la asociación Amis du Padre Himalaya para recuperar las gestas de aquel hombre que estuvo un par de veranos en su pueblo.

Poco a poco esta asociación fue divulgando la figura y los inventos del Padre Himalaya hasta que en 2006 se propusieron construir una réplica del reflector de 1900. Sabían que no sería una tarea sencilla, pero 11 años más tarde, Sorède volvía a tener un espectacular horno solar. La réplica exacta del reflector del Padre Himalaya es una pieza única de 3,5 toneladas y 260 espejos ajustados al milímetro en el reflector.  Una obra que costó más de 250.000 euros, una inversión realizada gracias a una suscripción popular promovida en 2011 por la asociación. Este reflector fue inaugurado el 29 de septiembre de 2016 y desde entonces sirve para demostraciones del poder de la energía solar.

Los miembros de la asociación Amis du Padre Himalaya contactaron a principios del 2017 con la Fundación Tierra por su dilatada trayectoría en la promoción de la energía solar doméstica y solicitando asesoramiento sobre las cocinas solares parabólicas. Así fue como ambas entidades establecieron un acuerdo de colaboración. La Fundación Tierra les donó una cocina solar parabólica alsol 1.4 y un reflector solar tipo Scheffler de dos metros cuadrados destinados a formar parte del equipamiento científico demostrativo en el sitio del Four Solaire de Sorède donde se ubica esta réplica del horno solar del Padre Himalaya.

Los presidentes de ambas entidades, el Sr. Antoine Sanchez de Amis du Padre Himalaya y el Sr. Jordi Miralles firmaron el convenio de colaboración en Sorède el pasado mes de abril de 2017. La asociación Amis du Padre Himalaya se ha comprometido a conservar y dar utilidad a los ingenios solares recibidos de la Fundación Tierra. Tal y como expresó el presidente de la Fundación Tierra en el momento de la firma: "es un honor poder donar ingenios solares para que sean utilizados con finalidades pedagógicas ante una maravilla solar como es la réplica del horno solar del Padre Himalaya de Sorède".

Al visitar esta obra uno tiene claro que no es sólo un homenaje a un hombre preclaro y precursor de la energía solar térmica, el Padre Himalaya, sino también a la convicción profunda de la generación actual de Sorède por impulsar una idea también innovadora. Por su parte Antoine Sanchez recordó  el lema de la asociación “utilizar el pasado para construir el futuro con energía renovable”.

El sitio del horno solar de Sorède es una de las pocas aulas de energía solar en Europa. Precisamente, por esto, la fundación Tierra donó algunos de sus reflectores solares a esta asociación para ser exhibidos junto al horno del Padre Himalaya. El padre Himalaya murió en el anonimato, pero su pasión solar ha revivido nuevamente y recordar su gesta del 1900 es el mejor homenaje para que este legado sea el visado para un futuro más sostenible como el que imaginaba este sabio portugués en el apogeo del sucio petróleo.