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Reserva Natural de la Foixarda (Barcelona)

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Imagen virtual de lo que pretendía ser el proyecto de Reserva Natural de la Foixarda de Barcelona en el proyecto presentado por la Fundación Tierra al Ayuntamiento de Barcelona en 1997.
Uno de las bazas del proyecto del Espacio Natural-Memorial de la Foixarda de 2013 era frenar la degradación de la lámina de agua y de la vegetación del entorno.
El espacio acuático y el bosque podían ser restaurados para ofrecer un lugar memorial donde inhumar de forma controlada cenizas.

El llamado "Pantano de la Foixarda" es una de los tres baches de las canteras que hubo en la montaña de Montjuïc junto al actual Museo Nacional de Arte de Cataluña y a los pies del Estadio Olímpico. Hoy en día, el mal llamado "pantano de la Foixarda" es una laguna con una lámina de agua permanente situado junto al hoyo del antiguo jardín botánico de la Foixarda y vecino del espacio de hípica de la Fuixarda. Este Sot de la Foixarda es la única de las tres canteras históricas que no ha tenido un uso público concreto y con el tiempo se ha convertido en un espacio desordenado y sin una función ciudadana dentro del gran complejo de la montaña de Montjuïc. Un espacio que, a pesar de su azarosa historia, conserva todo su atractivo y belleza natural y es uno de los pocos espacios verdes naturales con un elevado grado de carácter silvestre y por tanto, valioso para la biodiversidad de Barcelona. Un espacio natural histórico dentro de la metrópolis de Barcelona y con una notable biodiversidad en forma de pájaros, anfibios, mamíferos y otros animales invertebrados, entre los que se incluía la rara planaria Schmidtea mediterranea.

La Fundación Tierra presentó la idea de unir los tres espacios: el Sot de la Masía, el Sot del antiguo Jardín Botánico y el Sot de la Foixarda abriendo un paso inferior entre estos dos últimos y creando un equipamiento singular en el Sot de la Masia. Este proyecto se presentó en el Ayuntamiento de Barcelona por primera vez en 1997. Luego en dos ocasiones más en 1999 y 2002 y aunque siempre fue muy bien valorado, no fue considerado a pesar de que la entidad disponía del patrocinio para hacerlo posible.

En el año 2013 y el marco del proyecto Ecofunerales la Fundación Tierra planteó nuevamente al Ayuntamiento de Barcelona de promover en este caso un proyecto de Custodia del Territorio Urbana que permitiera restaurar la naturaleza y la funcionalidad ecológica del Sot de la Foixarda (el del "pantano") gracias al patrocinio privado procedente de las personas que manifestaban que su póliza de seguros de decesos sirviera para visualizar en vida del poseedor del mismo su compromiso a favor de la conservación de la naturaleza.

La Fundación Tierra planteó al ayuntamiento de Barcelona su voluntad de promover el llamado Espai Natural-Memorial del Sot de la Foixarda el cual tenía por objetivo  recuperar el estado natural del llamado Sot de la Foixarda (Montjuic) con el fin de restaurar sus ecosistemas (acantilado de roca, lacustre y boscoso) y fomentar la biodiversidad urbana y a la vez que darle una función social como espacio memorial para la inhumación controlada de cenizas y que fuera compatible con la preservación de la naturaleza. Por ello promovió implicar a la sociedad civil y al mundo empresarial en esta restauración ecológica. Una restauración que pretendía recuperar la biodiversidad de un espacio natural de la ciudad a partir de la captación de fondos privados procedentes de la participación de las personas que suscribieran su póliza de decesos ecofuneral.

El ayuntamiento de Barcelona, ​​en el marco de la rehabilitación de la montaña de Montjuic no disponía de ningún proyecto concreto ni los recursos económicos para restaurar este conjunto natural formado por tres canteras abandonadas de principios del siglo XX. De ahí que establecer un marco de colaboración para la preservación de la naturaleza del Sot de la Foixarda era un objetivo compartido. Ambas partes asumieron el compromiso de que este proyecto pudiera ser una realidad en los próximos años. Desgraciadamente, una vez más en 2014 no se logró fijar un convenio que lo pudiera hacer realidad. Sin embargo, el ayuntamiento de Barcelona hace un seguimiento de la biodiversidad del espacio. Además desde hace años se mantiene sin lámina de agua.