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La reserva natural de la marisma de Molins de Rei: 1996-2006.

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Imagen matinal de la marisma recién creada el invierno del 1995.
Concentración de garcillas en la ribera de la marisma de Molins de Rei el otoño del 2001.
Vista área de la marisma de Molins de Rei el 1997 con la traza de la que sería la autovía del Baix Llobregat.
Rinconcito de la marisma de Molins de Rei en octubre de 2005.
La marisma de Molins de Rei con el nuevo perímetro y esperando ser llenada nuevamente de agua. Diciembre 2006,

El Aiguamoll de Molins de Rei es una zona húmeda originalmente constituida por una laguna de agua dulce de 6,2 ha con una profundidad de entre 30 y 150 cm. A su alrededor ha crecido una rica variedad de vegetación de ribera y de zonas acuáticas. Destaca la presencia de especies arbóreas como por ejemplo el aliso, el álamo blanco, el chopo, el sauce y el tamarindo. Aun así, la importancia de este espacio natural viene determinado por la vegetación helofítica a base de carrizo y espadaña que se ha desarrollado en pocos años. Estas dos últimas especies de plantas forman los denominados carrizales que permiten albergar el importante contingente de aves.

Exhuberancia natural

Hasta el 2002 en el humedal de Molins de Rei nidificaban unas veinte especies de pájaros. Aquel año, el Ayuntamiento de Molins de Rei organizó una miniexposición (en catalán) elaborada por la Fundación Tierra para divulgar la riqueza faunística y la singularidad ecológica de esta zona húmeda. La vegetación helofítica o carrizales se han desarrollado lo suficiente en menos de un lustro. Su extensión y calidad ambiental ha facilitado la nidificación de algunas especies de aves típicas del medio acuático como por ejemplo el pájaro moscón, la carricero común, el ruiseñor bastardo, el zampullín chico, la polla de agua y el avetorillo común. El censo anual de aves invernantes del 1999 revelaba 89 especies diferentes de pájaros entre visitantes y residentes. El años 2001 el mismo censo incrementaba la cifra hasta 123 especies. Hay que destacar el importante contingente de pájaros que aprovechan los carrizales como dormideros donde pueden juntarse más de 150 ejemplares de garceta común, garcilla bueyera y garza real. Aquel invierno, el humedal de Molins de Rei contabilizó cerca de un 5 % de las aves acuáticas invernantes del delta del Llobregat. Ocasionalmente, ha sido refugio invernal para especies tanto destacables como la garcilla cangrejera que aprovecha las zonas poco profundas por alimentarse de cangrejos fluviales.

Mejoras en ampliación de la zona húmeda

En la zona de la laguna de nueva construcción la profundidad se ha incrementado hasta los 2,5 m por tal de garantizar la presencia de aves acuáticas que prefieren aguas más fondas. El humedal de Molins de Rei permite una importante tarea científica en el estudio de los pájaros migratorios gracias a las campañas de anillamiento científico que ha promovido el Ayuntamiento de Molins de Rei. En el futuro y con la ampliación prevista en el proyecto de restitución hay que suponer que este espacio natural a medida que se vaya revegetando podrá cumplir una importante función ecológica, especialmente, cuando el río Llobregat con el nuevo cauce ampliado la ha perdido totalmente.

Desde la Fundación Tierra estamos convencidos que, a pesar de no estar ya directamente relacionados con la gestión del humedal de Molins de Rei, nuestro corazón sigue puesto en él. La inversión en tiempo y esfuerzos durante cerca de 10 años sólo tuvo por objetivo garantizar la conservación de este espacio natural singular y único en las cercanías de Barcelona. Lógicamente, su vigilancia ha dejado un buen número de recuerdos inolvidables a todas las personas que participaron. Antes de un acto vandàlic a las instalaciones de control del bombeo sufrido el 1998, esta lámina d'agua contó con un sistema de monitoritzación ambiental único en el país. De forma remota y a través de un ordenador pudimos estudiar el comportamiento de los paneles solares y el bombeo además de los parámetros de calidad de las aguas. El estudio de estos datos de calidad de la lámina d'agua de la laguna permitió conocer que la calidad del agua bombeada del río mejoraba cuando se remansaba en el humedal. También nos permitió experimentar como año tras año la vegetación ribereña crecía a pasos de gigante e incrementaba más y más las especies vegetales como el lirio amarillo de agua y en aves acuáticas. También se hicieron guardias nocturnas por vigilar un bombeo adicional que permitió restituir de agua al humedal durante el otoño del 2000 (mientras se esperaba la instalación de la acometida eléctrica y el pozo del freático). Resulta curioso como un pequeño espacio natural de estas dimensiones ha permitido aprender tanto.

La experiencia en la restauración d'ecosistemas fluviales nos animó a publicar el 1999 el primer manual de gestión de riberas a nuestro país titulado Corredores azules y verdes . Actualmente, la Fundación Tierra ya no tiene entre sus objetivos principales la creación de pequeñas reservas naturales de interés municipal que, de forma ejemplar, representaba el humedal de Molins de Rei. En el verano del 2006 se cumplieron 10 años de supervivencia de esta interesante zona húmeda "probeta" contra todo pronóstico y superando todo tipo de visicitudes por la simple razón de estar ubicada en medio de una comarca con una trepidante transformación territorial.

Un futuro esperanzador

Por esto, esta obra de juventud de la Fundación Tierra no podemos sino agradecerla. Gracias a este humedal muchas personas han podido gozar de la naturaleza incluso en una área densamente urbana. El futuro del humedal de Molins de Rei no podía tener mejores expectativas. También es cierto que este humedal ha contado siempre con la buena acogida de la población de Molins de Rei la cual desde el primer momento ha valorado su humedal y lo ha disfrutado como un espacio de ocio y aprendizaje de la naturaleza único en la comarca. Ahora sólo hace falta esperar el día que el tren de alta velocidad llegue en Barcelona y se terminen las obras de restitución. Entonces, quizás sería bueno que el Ayuntamiento de Molins de Rei reconociera públicamente a la Fundación Tierra su esfuerzo por garantizar la conservación de esta zona húmeda singular.