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La Fábrica del Sol (2007)

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La Fábrica del Sol es un proyecto de transferencia de tecnología solar basada en reflectores Scheffler, desarrollado en Zanzíbar a finales del 2007.
La Fábrica del Sol se diseñó como un proyecto de formación práctica para la construcción de reflectores solares para mitigar la crisis de la leña.
Los participantes pudieron comprobar que un reflector solar Scheffler de 10 m2 requiere de una gran precisión en todo el proceso.
La Fábrica del Sol contó con la participación del gobierno local, que facilitó las instalaciones para impartir el taller formativo.
Todo proyecto tiene su final, pero La Fábrica del Sol ha dejado dos reflectores solares Scheffler, un equipo de 12 personas formadas y ha sido una experiencia humana inolvidable para todos los participantes.

Taller de montaje de reflectores solares para cocinas comunitarias en el archipiélago de Zanzíbar (Tanzania).

Síntesis

En el año 2006 la Fundación Tierra presentó este proyecto en el programa "Tú eliges, tú decides" de Fundación Caja Navarra en el ámbito de la cooperación internacional, bajo el título La Fábrica del Sol, para establecer un taller de elaboración y montaje para fabricar reflectores solares tipo Scheffler destinados a aplicaciones de cocción comunitaria, especialmente hornos solares para hacer pan. El proyecto se planteó también como un forma de transferencia tecnológica solar en una región africana especialmente necesitada de recursos para combatir la escasez de combustible y la consiguiente deforestación, así como para reducir las emisiones de dióxido de carbono. Finalmente, como indicaba el propio título del proyecto, se trataba de impartir la formación práctica a la vez que se dotaba a un taller local de la infraestructura y las herramientas simples para que en el futuro los participantes del proyecto pudieran organizarse en forma de cooperativa y continuar la labor de fabricación de los reflectores solares Scheffler. Los reflectores valorados como los más idóneos fueron los de 10 m2.

El proyecto fue diseñado por la Fundación Tierra, con el apoyo técnico de Solare Bruecke y la colaboración de la organización local SolarAfrica.network. Sin embargo, una condición indispensable fue contar con la logística de las autoridades locales, en concreto del Department of Commercial Crops, Fruits and Forestry de Zanzíbar - DCCFF), preocupado por implementar alternativas al consumo de energía convencional (primordialmente leña) en instituciones y agro-industrias del archipiélago de Zanzíbar (2.460 km2). Las tecnologías Scheffler fueron escogidas por ser consideradas adecuadas a los costos asumibles desde la región. En este proyecto participaron tres técnicos de alta calificación, para impartir el taller de formación y supervisar el desarrollo del taller y la posterior creación de la cooperativa de trabajo. La organización local Solarafrica.network aportaba la coordinación del proyecto sobre el terreno.

El desarrollo del proyecto

El proyecto se inició partir del mes de junio de 2007, cuando se puso en funcionamiento el engranaje necesario para la disposición de personal, materiales, facilidades y recursos del proyecto. Asistida por la Fundación Tierra en aspectos técnicos y requisitos generales, la organización local (Solarafrica.network) gozó de pleno soporte de las autoridades locales. Los resultados más destacables fueron la facilitación de las instalaciones del Tractor Repair Workshop dentro del marco del Ministerio de Agricultura de Zanzíbar, que resultaron ser muy bien equipadas y espaciosas, ofreciendo todas las ventajas durante la ejecución del taller de formación. Las preparaciones para cumplir los requisitos de infraestructura se ejecutaron fácilmente y las únicas complicaciones surgieron en la base de cemento perfectamente nivelada, cuya construcción tuvo que repetirse una segunda vez para conseguir el nivel de adecuación requerida por la precisión de la tecnología.

Al mismo tiempo se analizó y procuró la adquisición de los materiales necesarios para la construcción de los reflectores Scheffler localmente. Aunque algunos componentes tuvieron que importarse (engranajes para el dispositivo de tracción solar), la gran mayoría de materiales e instrumentos pudieron adquirirse localmente en Zanzíbar y pocos tuvieron que ser traídos desde Dar es Salaam.

Para el ejercicio de transferencia de la tecnología Scheffler fueron seleccionados 12 técnicos locales de variadas procedencias. El equipo en su conjunto estuvo formado por técnicos provenientes del propio Tractor Repair Workshop, por técnicos procedentes de la segunda isla en importancia del archipiélago, Pemba, por técnicos provenientes de la industria privada (talleres de soldadura y mecánica) y por técnicos agrícolas con conocimiento de trabajos en metal. Como estaba previsto, la primera semana representó una puesta al día de las capacidades de los técnicos que, una vez enfrentados a la exigencia de la más absoluta precisión que estas tecnologías requieren, crecieron en sus capacidades técnicas y disfrutaron del hecho de ser requerida tanta especialización. A partir de este momento y tras casi dos meses, el trabajo de los participantes se concentró en la construcción de los dos reflectores Scheffler de 10 m2.

Las demostraciones de ambos reflectores una vez finalizada su construcción, así como la de sus aplicaciones, han sido un éxito que ha consolidado localmente el interés para el desarrollo de una inicial industria para su implementación en Zanzíbar y, posteriormente, en Pemba.

Uno de los dos reflectores se emplazó para su utilización industrial (pequeña industria) en la cooperativa de mujeres Dada (traducido por "hermana" en Kiswahili) en el norte de la isla, para su uso en la cocción de mermeladas y como horno para pasteles. Esta cooperativa ha sido escogida por la entidad local Solarafrica.network, que valoró la oportunidad dado que su mercado principal es la industria turística (principal fuente de ingresos en el archipiélago), lo que hará que su exposición y difusión pública maximicen el impacto de las nuevas tecnologías Scheffler en la región. El segundo reflector se ha emplazado permanentemente en las instalaciones del Tractor Repair Workshop para que sea la base de una futura cooperativa para la construcción de reflectores Scheffler.

Las organizaciones participantes

El proyecto de La Fábrica del Sol, en esta primera etapa formativa, ha sido posible gracias a la implicación de las organizaciones participantes. La fundación alemana Solare Brücke ha aportado una especialista en tecnologías Scheffler, la Sra. Heike Hoedt, cuya experiencia y conocimientos en la materia de energías renovables destinadas a países del Tercer Mundo ha sido clave, dada su capacidad remarcable de transferir e implantar conocimiento.

Solarafrica.network ha demostrado ser una organización idónea para trabajar en el ámbito africano debido a sus raíces en la región del Africa Oriental, basadas en la residencia de miembros de su organización no-gubernamental y la extensa experiencia de trabajo conjunto con instituciones e individuos locales.

Por su parte, la Fundación Tierra, que diseñó el proyecto en base a la valiosa asistencia económica de parte de Fundación Caja Navarra, aportó dos técnicos, legando la base para la reproducción de tecnologías de energía limpia hasta ahora inaccesibles en la región. Cabe destacar la eficiencia y experiencia de la directora del proyecto, la Sra. Marta Pahissa, cuya energía en el trabajo y entusiasmo han sido claves para el éxito conseguido.

La participación local

El Departamento de Frutas, Cosechas Comerciales y Bosques (DCCFF) - institución local receptora del proyecto - ha dado el apoyo necesario para el taller formativo para la construcción de reflectores Scheffler funcionara con toda eficiencia. Además, el DCCFF ha ofrecido un entorno favorecedor no sólo para todos los participantes sino también para el avance del taller en vistas a su desarrollo futuro. El Departamento - trabajando con Solarafrica.network - identificó la oportunidad de implantar las tecnologías Scheffler como un paso clave en el desarrollo de energías limpias en el archipiélago. El DCCFF identificó inicialmente la aplicación Scheffler a hornos de pan, ya que consumen leña en abundancia. El hecho de que mediante reflectores solares se pudiera ofrecer una alternativa viable al consumo energético en hornos despertó todo el apoyo y compromiso.

Gracias a La Fábrica del Sol se ha abierto el camino al beneficio de poder construir localmente instrumentos de aprovechamiento de la energía solar y de su aplicación. Los reflectores solares como los de tipo Scheffler son herramientas necesarias para influenciar y ejercer presión en el marco general y legislativo en temas energéticos y de la conservación del medio ambiente, a la vez que permiten iniciar una oferta anteriormente no existente de fuentes de energías accesibles y facilitadoras.

Independientemente de la meta principal de esta primera fase del proyecto, el taller de formación de Tecnologías Scheffler de La Fábrica del Sol ha permitido capacitar a técnicos locales para construir reflectores solares y para su aprovechamiento. De este modo, se ha facilitado el asentamiento de una organización completamente local que pueda de forma autónoma seguir el desarrollo en el futuro. Durante la puesta en marcha del proyecto también se elaboraró expresamente un manual de montaje y fabricación de los hornos solares adaptados a las condiciones locales, para su uso en el taller de La Fàbrica del Sol. Este manual en pdf se puede descargar gratuitamente para su libre difusión (documento en inglés, archivo en baja resolució 1.8 Mb).

Análisis de los objetivos y los recursos económicos invertidos

El proyecto de La Fábrica del Sol ha sido financiado gracias al programa "Tú eliges, tú decides" de la Fundación Caja Navarra, a partir de la elección de los clientes de esta entidad. Al final fue votado por 1.808 personas, lo que permitió obtener el total del presupuesto del proyecto. Exactamente, la cifra ha sido de ochenta y siete mil cuatrocientos euros más dieciseis mil quinientos aportados por Solarafrica.network y la propia Fundación Tierra. El éxito de este proyecto es, pues, fruto de la confianza de los clientes de Caja Navarra que, con su método participativo, ha permitido que nuestra entidad pudiera acceder a un proyecto de cooperación singular.

El objetivo de transferencia tecnológica exigía poner el máximo empeño en poner sobre el terreno a los mejores expertos en el tema. Aunque el manejo de la tecnología empleada en los reflectores Scheffler está disponible y libre de regalías, la complejidad de la misma recomendaba un período de formación práctica. Los dos meses de formación intensa garantizan que los participantes seleccionados han podido dedicarse a jornada completa al curso teórico-práctico. Finalmente, se aportó un fondo de garantía para la continuidad del proyecto. La suma de las becas-salario y consolidación del proyecto han supuesto un 22 % de los recursos.

La presencia de técnicos expertos en la tecnología Scheffler, así como la implicación de las entidades participantes, es la esencia misma del proyecto. Aunque se reconoce que esto deja una estela de emisiones en dióxido de carbono debido a los viajes y transportes de los que no se ha podido prescindir (un 13 % del gasto ejecutado), estamos seguros que la tecnología transferida ahorra con creces las mismas, que por otra parte se han minimizado al máximo. A pesar de que el proyecto exigía un trabajo intensivo de desarollo tecnológico, coordinación y gestiones complejas, las entidades participantes valoraron que ésta se limitara al 25 %. Este porcentaje se ha superado en dos puntos al incluir un tercer experto en el último momento para dar mayores garantías al proyecto.

Otro elemento clave, dado que se trataba de un proyecto de formación práctica, era el de disponer del espacio adecuado y de las herramientas necesarias. Aunque inicialmente se había previsto la adquisición de un local, finalmente se valoró la implicación gubernamental, con una cesión temporal de las instalaciones del Tractor Repair Workshop. En todo caso, si el proyecto tiene continuidad, lo puede recuperar. Aunque se han buscado todos los componentes materiales en el mercado local, algunos debieron ser aportados desde el exterior. La inversión en herramientas y útiles fue el 29 % del proyecto. La mayor parte de los componentes se han incorporado a los reflectores terminados. La maquinaria empleada adquirida en el mercado de segunda mano ha quedado bajo la supervisión de Solarafrica.network.

Dado que se trataba de un proyecto en el que los técnicos provenían de fuera, debió buscarse un espacio de acomodación que no fuera en el entorno turístico, ya que no hubiera sido económicamente viable para una permanencia de casi 2 meses. La logística local y manutención supuso sólo un 9 %. Ésto fue posible porque Solarafrica.network facilitó un alojamiento local en alquiler que, además, dispuso de los medios para facilitar el trabajo técnico (telefonía, cuidado y vigilancia, etc.). La transparencia y la buena aplicación de los fondos empleados queda demostrado en la memoria del proyecto presentada a la Fundación Caja Navarra a finales del 2007, que permite evaluar el total compromiso de las organizaciones participantes. Una memoria gráfica ilustra la evolución del proyecto y pone en evidencia, casi mejor que las palabras, el éxito conseguido por el proyecto de La Fábrica del Sol en Zanzíbar.

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