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Comprueba tú mismo el ahorro con unas sumas

Una bombilla tradicional de 100 W (que cuesta unos 0,6 euros) proporciona la misma intensidad de luz que una lámpara de bajo consumo de 20 W (que cuesta unos 9 euros). ¿Te sale a cuenta comprar una de bajo consumo?

  1. No, ni de broma, con 9 euros puedo comprarme 15 bombillas incandescentes
  2. Sí, lo he calculado…


Solución

Si suponemos que las dos bombillas están encendidas 5 horas diarias cada día, proporcionando la misma luz, su consumo eléctrico será:

Bombilla de bajo consumo: 20 W x 5 horas/día x 365 días = 36.500 Wh
Bombilla incandescente: 100 W x 5 horas/día x 365 días = 182.500 Wh

En la factura eléctrica nos cobran por la cantidad de kilovatios x hora (kWh) consumidos. Suponiendo que 1 kWh cuesta casi o,1 euros, lo que pagamos es:

Bombilla de bajo consumo: 36.500 Wh x 0,1 euros/kWh = 3,6 euros
Bombilla incandescente: 182.500 Wh x 0,1 euros/kWh = 18,2 euros


En 1 año, la lámpara de bajo consumo nos ahorra 14,6 euros en la factura de la luz. Si nos costó 9 euros, hemos recuperado la inversión de sobras.


Pero aún hay más: las lámparas de bajo consumo duran de media 8 veces más (8.000 horas) que las convencionales (1.000 horas). El gasto de ambas en 8.000 horas de vida útil de la lámpara de bajo consumo es:

Bombilla de bajo consumo: 20 W x 8.000 horas x 0,1 euros/kWh = 16 euros
Bombilla incandescente: 100 W x 8.000 horas x 0,1 euros/kWh = 80 euros

Si al total añadimos el precio de compra:

Bombilla de bajo consumo: 16 euros + 9 euros = 25 euros
Bombilla incandescente: 80 euros + (0,6 euros x 8 bombillas) = 84,8 euros


La diferencia de coste real entre ambas bombillas después de 8.000 horas de emitir la misma luz es de casi 60 euros. Y se evita la emisión a la atmósfera de casi media tonelada de CO2
.



 
Una bombilla flurorescente compacta ahorradora, también conocida como bombilla de bajo consumo. Su eficacia luminosa es mucho mayor que las bombillas incandescentes o halógenas, ya que el calentamiento es menor y la electricidad que consume se destina en mayor proporción a la obtención de luz.



Una derrochadora bombilla incandescente tradicional, quemando electricidad para producir más calor (95%) que luz (5%). La luz se produce por el paso de corriente eléctrica a través de un filamento metálico de gran resistencia, que se calienta y da algo de luz.

La típica idea equivocada: más potencia no es más luz!

En cuestión de iluminación hay absurdos tales como pensar que “cuánto más gasolina gaste el coche, más va a correr”. Un mayor consumo de gasolina no implica directamente más velocidad; dependerá del motor, del pavimento, de los neumáticos, de la marcha que lleves y de mil cosas más, no?

En términos de iluminación existe una idea muy extendida que hay que erradicar: la de asociar la “luz” que proporciona una bombilla con la “cantidad” de electricidad necesaria para producirla. Una cosa es la energía que consume la bombilla y otra muy diferente, la iluminación que proporciona, la luz que da. Se habla de bombillas de 40, 60 o de 100 vatios (W) como sinónimos de bombillas que dan cierta cantidad de luminosidad. En realidad, el vatio es una unidad de potencia relacionada con la energía que gasta esa bombilla. Pero la “luz” tiene su propia unidad de medida, el “lúmen”. O sea que deberíamos empezar a ver la relación entre la cantidad de lúmens con los watios que nos cuestan.

Para reducir el consumo eléctrico, lo más sensato es obtener el máximo de lúmenes posible con el mínimo de vatios por hora (Wh) consumidos. La eficacia luminosa de una bombilla es la cantidad de luz emitida (lúmenes) por unidad de potencia eléctrica (W) consumida. Se mide en lúmenes por vatio y permite comparar la eficiencia entre diferentes bombillas. La eficacia luminosa de las bombillas incandescentes se sitúa entre los 12 lm/W y los 20 lm/W, mientras que para las lámparas fluorescentes va desde los 40 lm/W a los 100 lm/W.

Bombilla convencional (a cambiar)

Lámpara de bajo consumo equivalente, que ofrece la misma intensidad de luz (los mismos lúmenes)

Ahorro de energía (en kWh) durante la vida de la lámpara

Ahorro en la factura de la electricidad durante la vida de la lámpara

40 W
9 W
248 kWh
25 euros
60 W
11 W
392 kWh
39 euros
75 W
15 W
480 kWh
48 euros
100 W
20 W
640 kWh
64 euros
150 W
32 W
944 kWh
94 euros

NOTA: considerando 0,1 euros el coste por kWh en la factura de la luz

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Una bombilla incandescente tradicional que debería abandonar todas las casas y ser substituida por bombillas compactas de bajo consumo. Firma el manifiesto para prohibir su venta en España a partir del 2010.



Bello jardín de bombillas compactas de bajo consumo (Fuente: Greenpeace UK)
 
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