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Ideas básicas para una iluminación de calidad

Una de las lámparas que más consumo y calor genera por watio consumido son las halógenas. Las hay que necesitan un transformador individual lo cual incrementa el consumo eléctrico. Otras simplemente consumen corriente alterna. En cualquier caso se han impuesto porque pueden empotrarse en el techo. Sin embargo, son una verdadera fuente de calor sobre nuestras cabezas además de consumir electricidad por un tubo.

Algunos argumentan que dan una luz más cálida. Esto también lo hacen las bombillas fluorescentes compactas. El problema es que no nos informan. Los tonos de luz están tipificados en unos códigos que nos indican sobre el nivel de reproducción cromática y el tono de la luz o temperatura de color. Así que en toda bombilla fluorescente compacta debe figurar este índice. Así una bombilla con el número 830 o 930 es más amarilla mientras que si es 840 o 940 es de luz blanca típica de los tubos fluorescentes. Hoy hay también las llamadas bombillas de luz de día por su exacta reproducción del espectro total de la luz. Las mejores son las 965, aunque una 860 o 950 también son muy adecuadas para crear ambientes en salas de lectura, en las habitaciones de juegos de los niños.

Otro aspecto importante es la clase energética de una bombilla. Una bombilla de clase A durará muchas más horas y con mayor eficiencia energética. Esto tiene que ver con la calidad de sus componentes. Hay muchas bombillas de bajo consumo que tienen una calidad baja por lo que a lo mejor son de clase B o C. Buscar lamparas de clase A y con el mayor número de horas. Aunque sean algo más caras en realidad resultan más económicas en su uso cotidiano.

Los tubos fluorescentes pueden ser muy adecuados para espacios que requieran de una iluminación buena y permanente. Hoy se pueden equipar con los llamados balastos o reactancias electrónicas que eliminan el parpadeo típico de los viejos fluorescentes, les alargan la vida útil y permiten instalar fluorescentes de última generación tipo trifósforo o multifósforo que dan entre un 15 y un 20 % más de iluminación que los tubos estándar y duran mucho más.



El futuro tiene un nombre en clave: LED


Un LED, siglas en inglés de Light-Emitting Diode (diodo emisor de luz) es un dispositivo semiconductor que emite luz policromática, es decir, con diferentes longitudes de onda, cuando se polariza y es atravesado por la corriente eléctrica. El color depende del material y puede variar desde el ultravioleta, pasando por el espectro de luz visible, hasta el infrarrojo. Los diodos infrarrojos (IRED) se emplean desde mediados del siglo XX en mandos a distancia. Los LED los has visto por todos sitios, se emplean en todo tipo de indicadores de estado (encendido/apagado) en dispositivos de señalización (de tráfico, de emergencia, etc.) y en paneles informativos.

El uso de lámparas LED en el ámbito de la iluminación está incrementando ya que tiene una larga vida útil, menor fragilidad y menor disipación de energía (el 90% de la corriente que les llega se transforma en luz). Se crean “bombillas” agrupando varios díodos leds, los White LEDs son el desarrollo más reciente. Aunque la tecnología es aún algo cara, son completamente silenciosos. Son todavía caras pero evolucionan muy rápidamente.


Eficiencia (luz emitida / consumo eléctrico)

  Tipo de lámpara

Vida útil media (horas)

Eficiencia (lumens /
W consumido)

  Bombilla incandescente

1.000 h

16 lm/W

  Lámpara halógena

3.000 h

22 lm/W

  Tubo fluorescente

8.000 - 10.000 h

60 lm/W

  Bombilla bajo consumo

8.000 - 10.000 h

60 lm/W

  LED

50.000 - 100.000 h

50-150 lm/W




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Una lámpara halógena que genera aún más calor que las incandescentes. Además muchas necesitan de un transformador individual, lo que incrementa más su consumo eléctrico.



Dos lámparas compactas y dos tubos fluorescentes tradicionales. Su eficacia luminosa es mayor que las incandescentes o halógenas, ya que el calentamiento es menor.



Lámpara compacta o bombilla de bajo consumo que proporciona la misma luminosidad consumiendo apenas un 20-25 % de la electricidad que gastan las incandescentes.




Ejemplos de bombillas con tecnología LED

 
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