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Una velada íntima con luz de bajo consumo

Han pasado 125 años desde que Edison inventara la primera lámpara eléctrica incandescente, madre de las bombillas actuales, que iluminan nuestras vidas con sólo darle a un interruptor, pero que contribuyen a emitir dióxido de carbono (CO2) a nuestra ya tan cansada atmósfera. Más de un siglo después, los fundamentos básicos de la lámpara eléctrica no han cambiado.

Las bombillas incandescentes actuales, como las de la primera época, aportan mucha luz, pero emiten el 95% de la energía en forma de calor y su vida útil no supera las 1.200 horas. La eficiencia energética en casa pasa por sustituir las bombillas convencionales por las de bajo consumo, que marcan realmente la diferencia; ofreciendo la misma luz, consumen un 8 % menos de energía.

Seguramente ya has oído hablar de ellas y puede que hasta sepas reconocer diferentes marcas. OSRAM, con su gama DULUX EL., va más allá en cuanto a prestaciones, tecnología y diseño de bombillas de bajo consumo energético. Desmontando uno de los tópicos que envolvían a este tipo de bombillas ahorradoras, ha centrado sus esfuerzos en conseguir que no se fundan con los encendidos y apagados continuos. De lo conocido en estos momentos, su modelo DULUX LONGLIFE es un ejemplo de resistencia; además, se le estima una vida útil de 15.000 horas en funcionamiento. Y es que si bien en el mercado existen otras marcas a bajos precios, desde el punto de vista ecológico, lo recomendable es OSRAM, que apuesta por la larga duración. Presta atención a la duración estimada que figura en la etiqueta de la bombilla que adquieras; las más económicas suelen ser también las de menor duración, con lo cual no compensa la relación calidad-precio. Además, si la duración de la bombilla que eliges es menor, estarás contribuyendo a generar residuos, puesto que el final de su vida útil llegará antes.

Bombilla incandescente (vida útil) = 137 l de petróleo ó 156 kg de carbón

Datos como éstos convencerían a cualquier persona medianamente comprometida con su entorno ambiental. Ahora bien, no es necesario reducir bienestar a cambio de ahorro energético. Otra de las incomodidades que nos suele venir a la cabeza al pensar en las bombillas de bajo consumo es que no se iluminan rápidamente al activar el interruptor. Puedes imaginarte muchos mundos luminosos, pero sólo en el de OSRAM la luz no se hace esperar.

¿Iluminas del mismo modo cada estancia de tu hogar? Por lo general, la cocina reclama una iluminación blanca, semejante al fluorescente, que nos permita seguir con detalle los pasos de las recetas que preparamos. No ocurre así en el dormitorio, en el que una luz cálida en la mesita de noche hace las delicias de nuestra lectura nocturna. OSRAM es consciente de ello, por eso incluye en su gama de bombillas de bajo consumo energético diferentes tipos de iluminación para que elijas cómo quieres iluminar tus espacios.

Si cada español sustituyera una bombilla incandescente de 100 W por una fluorescente de bajo consumo de 20 W, se podría cerrar una central nuclear, según estudios energéticos de la Universidad de Berkeley (USA). OSRAM te facilita el cambio. ¿Te apuntas? Decide cómo deseas iluminar tu vida la próxima vez que le des al interruptor.









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